domingo, 19 de agosto de 2012

La metamorfosis


En mi búsqueda por lecturas sobre cosas raras o relatos ficticios, ahora he terminado un libro escrito por Franz Kafka cuyo tema principal es la extraña enfermedad sufrida por un individuo cuyo nombre es Gregorio.
               El personaje despierta un día y descubre su nueva apariencia; una rara enfermedad tropical. Agobiado por su apariencia y tras ocultarse horas en su habitación, su familia decide buscarle en su pero la poca adaptabilidad psíquica del sujeto hacia su nueva forma lo impulsa a bloquear la entrada evitando que se abra la puerta y muestre la sorpresa a sus parientes. Con el temor de salir las horas pasan y con la finalidad de conocer los motivos que impulsan al sujeto (Gregorio) a no asistir al trabajo, recibe incluso la visita del gerente de la empresa que le empleaba.
               Cuando finalmente abre la puerta todos quedan impresionados con el extraño cambio de su conocido haciendo que la gente salga en busca de médicos que, obviamente, no solucionarían el problema.
               En resumen; este libro, además de ser muy corto y fácil de leer, nos habla de cómo los seres humanos pueden adaptarse a situaciones extrañas, ya sea por monotonía o necesidad siempre logran salir adelante.

martes, 28 de febrero de 2012

El papel de la efusividad térmica


Algunas veces basamos nuestros conceptos de los fenómenos en base a un punto de vista errado, en física sucede con algunos conceptos como la fuerza centripeta y en este caso con la efusividad.
Cuando tocamos objetos y tratamos de compararlo con el entorno (ambiente) sentimos que se encuentra más frío de lo normal; eso se debe a un error de percepción, una ilusión más, que un fenómeno físico presenta, es decir, nuestra mente nos juega una buena broma.
Confiamos en nuestro conocimientos empíricos en cuanto a lo obvio, es decir, conocemos que dos cuerpo en contacto tienen que alcanzar la estabilidad térmica con el ambiente, debido a la ley cero de termodinámica. Pero, de nuevo, si hacemos un experimento muy sencillo con dos objetos de materiales diferentes para; por experiencia tratar de definir su temperatura a través del tacto podemos caer en el error de una mala interpretación. 
Entonces, es importante tener en cuenta los materiales de los cuales están hechos los objetos para comprender la velocidad a la que transfieren su calor a otros cuerpos. Pongamos un ejemplo, se tiene una regla de metal y otra de madera que son tomadas por una persona, al parecer el metal es más frío que la madera, esto se debe a que hay un material intermedio que afecta la percepción del sujeto que sostiene las reglas. Hay que recordar que el sujeto que sostiene las reglas esta hecho de piel humana que tiene una temperatura de alrededor de 37°C. 
La efusividad se conoce también como “coeficiente de contacto”.
La efusividad juega un papel importante cuando los cuerpos, en este caso las reglas de metal y madera, entran en contacto con la piel humana, es posible considerar un escenario en el que se tienen dos cuerpos con temperaturas T1 y T2 (T1 > T2) en un contacto ideal, la interface de contacto adquiere una temperatura de contacto. 
Entonces, es por eso que cuando tocamos cuerpos con la misma temperatura pero con diferentes efusividades, no percibimos la realidad.
En el ejemplo citado anteriormente se tiene materiales de metal, madera y piel. La efusividad del metal es mucho mayor que la efusividad de la piel y la efusividad de la madera; pero la efusividad de la madera es menor que la efusividad de la piel y por tanto se deduce que cuando un cuerpo con una efusividad mayor entra en contacto con un cuerpo con efusividad menor se siente frío y cuando un cuerpo con efusividad menor entra en contacto con otro de efusividad mayor se siente templado.
Entonces, se puede decir que cuando un buen conductor térmico entra en contacto estacionario con un deposito térmico con una temperatura mayor (la piel en nuestro ejemplo) extrae más energía del deposito térmico que un mal conductor térmico, pero en condiciones pasajeras el cuerpo con una efusividad mayor extrae más energía que el que tiene un valor menor de efusividad.  

lunes, 19 de diciembre de 2011

La leyenda de sleepy hollow


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Al terminar de leer “el hombre de arena” decidí seguir ad-hoc con los de miedo. Y buscando que leer se me cruzo un libro de Washington Irving, el cual me recomendaron en el mismo lugar que el anterior. A decir verdad desde que vi la película me pareció buena idea leerlo, pero lo eche en saco roto y no lo leí hasta ahora; Irving, como sabrán, era un buen historiador. Entre sus obras se encuentran relatos sobre la conquista española de América.
   El libro comienza relatando la forma en que se vive en Sleepy Hollow, un pueblo que se encuentra en el este de Estados Unidos que contagia a sus habitantes de un coportamiento ad-hoc a su nombre. Realmente no es difícil imaginarse un pueblo con habitantes con un comportamiento algo somnoliento, vivo en un país en el que cada seis años salimos a votar para elegir un tipo de gobierno que nos hace salir a marchar para exigir nuestros derechos.
   Al seguir leyendo me vi sumergido en la vida de un personaje que se dedicaba a la enseñanza, sobre el cual gira la historia relatada por Irving. Entre los discípulos de este profesor había una chica de nombre Katrina, de la cual se enamora y decide pretenderla. Como en todas la historias de amor existe otro pretendiente.
  El profesor, de nombre Icabod Crane, decide cortejar a la doncella discretamente, pero decide hacerlo así no por caballero sino por cobarde, ya que el otro pretendiente es un hombre (Brom el huesos) temido por todos en el pueblo.
   Cerca del final decide hablar con Katrina con respecto de su amor, obviamente lo rechaza (obvio, eso le pasa por cobarde) y al marcharse es perseguido por un jinete sin cabeza, el profesor intenta perder al jinete pero no lo logra y al llegar a un puente el jinete le lanza su cabeza. Todo el pueblo termina creyendo que el jinete había obtenido un alma más llevándose al profesor.
   Al final queda implícito que después de haber recibido desilusión, el profesor decide marcharse para emprender una carrera de abogado, que seguro le sería más fructífera. Así son las cosas, cero dogmas sólo realidad, no fantasmas; sólo lo mundano. Así que: ¡A VIVIR!.

domingo, 18 de diciembre de 2011

El hombre de arena


Vacaciones... y como era de esperarse, mucho tiempo libre. Ahora, he leído un libro que me recomendaron en noviembre, para estar ad-hoc con el terror que da la temporada, algo tarde, pues lo he terminado ya en diciembre; pero como me lo prometí, al menos lo leí.
   Este libro lo escribió E.T.A. Hoffman y trata sobre los miedos que alguna ves a todos nos han causado las historias de los adultos y como una mente joven es altamente impresionable.
La historia comienza muy al estilo de un cuento de Stevenson o de Stoker, es decir, comienza con una carta del personaje principal, comentando sus impresiones ante un suceso de su infancia. Él relata, a su hermano, el motivo por que los enviaban a dormir cuando niños, con el pretexto de evitar que los raptara el hombre de arena.
   Sucede que su padre gustaba de hacer experimentos de alquimia con un conocido de nombre Coppelius. El personaje principal (Nataniel) relata como al sentir cierta curiosidad decide investigar un poco sobre el hombre de arena y le pregunta a una criada sobre dicho personaje; ésta le cuenta un relato en el que éste, hombre malo, requería de ojos para vivir; así que raptaba niños que después entregaba a sus crías con pico de lechuza para comerles los ojos. Y, así, fue creciendo la imaginación del muchacho que a la edad de diez años fue mudado a un cuarto para el sólo, lo que causo que una noche, lleno de curiosidad, presenciara los experimentos de alquimia de su padre con el supuesto hombre de arena, el abogado Coppelius. Tras aspirar vapores que lo hicieron alucinar y, por tanto, traumarse de por vida es descubierto por Coppelius y Nataniel entre el desmayo, escucha el reclamo que Coppelius hacia a su padre con respecto de sus ojos diciendo: “ojos, ojos, ya tenemos ojos”. El padre le salva la vida desintoxicandolo rociandole un polvo en la cara que le causaría una ceguera parcial por el resto de sus días.
   Una vez que a crecido Nataniel, mientras estudia fuera, se topa con un extraño de nombre Copola que vende barómetros, Nataniel sospecha de un posible nexo con Coppelius ya que el parecido fisiológico es impresionante. Sospechando de que el asesino de su padre pretende venderle barómetros, comienza a escribir a sus hermanos para comentarles sus sospechas, estos, después de una visita que él hace a sus hermanos queda convencido de su error. Y trata de seguir su vida aceptando lo que vivio de niño.
   Al volver de viaje encuentra su casa destruida, quizá por el maldito Coppelius, pues como es obvio este personaje busca a la familia por algún viejo resentimiento. De nuevo el viejo Copola se topa con el joven Nataniel, pero ahora lo que quiere venderle son; ¡OJOS!. Y tras haber sido convencido de su posible locura por sus hermanos trata de mantener la calma y el vendedor comienza a sacar gafas que amontona en una mesa, ¡jajaja!. Al final le vende unos prismáticos, miralejos, catalejos, binoculares, etc... como quieras llamarles. Que usa para poder admirar a una autómata que descansa en la habitación de enfrente, que resulta ser la habitación de un profesor de física llamado Spalanzani.
   Debido a su ceguera parcial termina enamorado del autómata y queriendo proponerle matrimonio pensando que se trataba de la hija del profesor de física, por algún motivo el profesor Spalanzani permite que la historia entre el humano y el autómata se desenvuelva, lo que seguramente resultara en una desilusión para alguno de los dos, seguramente.
   En fin, mi dosis de pseudociencia se vio subsanada con este buen pequeño libro de solo cuarenta y seis páginas, y realmente tiene un final muy espeluznante que no voy a contar esta vez; solo diré que los locos no vuelan jajajaja.

sábado, 30 de julio de 2011

La importancia de ser formal


Hace unas semanas leí un libro de Oscar Wilde que se titula “La importancia de ser formal”. En realidad, se debería de llamar la importancia de llamarse Ernesto, esto, según el prologo, por la fonética similar de la palabra “earnest” que significa “formal” con el nombre de Ernesto.

Es un libro que retrata el comportamiento de la sociedad y las ataduras que ésta proporciona a los individuos, lo que orilla a la gente a mentir para obtener algún beneficio.
Pienso que quiero ser alguien nuevo, cuando escribo esto, ya que este libro trata sobre como por amor el personaje principal (Jack) quiere cambiar su nombre para llamarse, entonces, Ernesto. La cosa se complica cuando por error olvido un cigarrera en casa de un amigo (Algernon) y éste al ver que no tenia grabado el nombre de su amigo, ya que lo conocía como Jack, decidió preguntar el motivo. Después de una pequeña persecución en el pequeño recibidor de la casa de Algernon, Jack recupera su cigarrera y comenta los motivos. Desde mi punto de vista ocultaba algo, parece que se dedicaba a algún negocio truculento y por eso ocultaba su verdadero nombre a su pupila Cecilia.
Para Cecilia el nombre de Jack era Ernesto y el tal Jack era el calavera de la familia y por tanto el buen Ernesto tenía que viajar seguido a Londres para cuidar de su hermano que andaba en malos pasos. Pero Jack viajaba a Londres para codearse con la alta sociedad, pues ahí había conocido a una chica de nombre Gundelinda.
Llegados a este punto podemos darnos cuenta de que todos tenemos secretos turbios ya que Algernon tenía un amigo que se llamaba “Bumbury”, este amigo ficticio era muy útil -opino, como el autor, que es muy conveniente tener un amigo así- ya que le servia a Algernon para poder escapar de las reuniones aburridas o las situaciones que no quería enfrentar. El pobre Bumbury era un pobre paralitico que milagrosamente necesitaba de su amigo Algernon cada que Algernon no quería cumplir algún compromiso.
Total, con la existencia de la pupila de Jack (Cecilia), Algernon se alborota y decide visitar a la doncella para echarse un taco de ojo y, entonces, todo el teatro se viene abajo. Resultado en la necesidad de un doble bautizo que a fin de cuentas no fue necesario ya que Jack se llamaba como su padre Ernesto.
Opino que es un libro muy entretenido que fue un gran éxito en su tiempo, quizá por el juicio que llevo a la cárcel a su autor. Este libro me hace pensar que no soy el único que oculta cosas sucias y que como lo dice Kant “no puedes esperar que un hombre no tenga contacto, alguna vez en su vida, con las malas costumbres”.

domingo, 17 de julio de 2011

El nuevo acelerador



El pasado fin de semana leí un pequeño libro de H.G. Wells. A decir verdad, por el titulo y por el conocimiento que tenia del genero que Wells exploto imagine que se trataba de un acelerador de partículas, es que me gusta estar a la moda. Pero no; al poco rato de sumergirme en las letras me dí cuenta que no era lo que pensaba.

La historia gira en torno a dos amigos, un químico en busca de un acelerador metabólico (Giberne) que logra su objetivo y va en busca de su amigo (el narrador de la historia) para mostrarle el descubrimiento.

En realidad es muy interesante el tema de la obra de Wells ya que es importante hacer notar que no estamos hechos para movernos tan rápido, físicamente el corazón de un individuo late más rápido mientras más rápido se mueve. Ademas, la células del cuerpo humano se están oxidando constantemente, proceso que sin duda se aceleraría, bueno, desde mi pomposo punto de vista.
En fin, es una historia que te permite imaginar y pensar que harías en tal situación, ya que nadie sería tan rápido como para echarte el guante y, por tanto, todas las travesuras que podrías hacer cuando nadie presta atención (es realmente tentador dejar volar la imaginación).
Dejando de lado la pompa al analizar seriamente la posibilidad de llevar a cabo en lo real esta novela, opino que es una buena pieza de la ciencia ficción, que te hace imaginar y divertirte mientras lees sus páginas.

jueves, 5 de mayo de 2011

El Dr. Jekyll y Mr. Hyde



Hace ya más de una semana, termine de leer un libro que explora aspectos de la dualidad de las personas, Robert Louis Stevenson seguramente se preguntó por que la gente reprime algunos hábitos y gustos estrambóticos ante el que dirá el circulo de personas con los que uno convive o, quizá, conoció a alguna persona con un trastorno disociativo.
Bueno, parece que la química es algo muy interesante, y aún más en sus inicios, cuando era conocida como alquimia y, es que, eso de buscar que el plomo se vuelva oro o eso de obtener la vida eterna, es muy tentador, además, son cosas que la mayoría de los hombres anhelan, es decir, ¿No te caería bien un buen lingote de oro por que el gastaste como si fuese plomo? o ¿Que tal vivir eternamente solo por tener tu pequeña piedra filosofal?. Esos son aspectos muy románticos tomados por varios autores de libros y que inundan las fantasías de la mayoría de las personas.
Me parece que al Dr. Jekyll se le olvido que, cuando una persona toma una droga o alcohol, ésta solo es efectiva durante un cierto tiempo. Pero como la naturaleza de los hombres, al parecer, es nunca sentirse satisfechos con lo que tienen, la curiosidad lo impulso a volver a tomar el brebaje y, es que quizá era posible que no se limitara a tener dos personalidades, es decir, posiblemente su alter-ego tenia otro alter-ego y, no se sabe, quizá, en un bucle interminable de “otros yo” reprimidos podría encontrar lo que en verdad te satisface ser, algo raro, pues, si se és, se és... y nada más.
Volviendo al caso de Jekyll, sucede que era un solitario que dedicaba mucho tiempo al estudio, situación que no parece mal, pero al parecer se desvió en aquello de la pseudo-ciencia y cayo en los brazos de medicina alternativa. ¡Jaja!
Lo que sucedió, fue que cuando se convertía en ese ser que sin el menor recato estaba dispuesto a saciar las más extravagantes ideas liberadoras de dopamina, facilito que el Dr Jekyll cayera en una adicción a su pócima. Y, después ,simplemente se limito a culpar a su otro yo como si no tuviese control de en lo que transformaba (cobarde).
Más tarde se le ocurre al buen Dr. Jekyll tener un poco de fama y le hace una demostración a Lanyon, un antiguo amigo, de su gran descubrimiento y encima de todo le hace jurar por secreto profesional la no divulgación la escena (cobarde).
Una de las mejores partes es cuando el Sr Hyde pisa a una niña y como si no tuviera el cinismo suficiente para pisar a todos los que se pusieran en su camino, es regresado por el cuñado de Utterson para pedir disculpas, cosa que le trajo más problemas, pues tuvo que mostrar el lugar donde vivía. Desde mi punto de vista, un problema si es que pretendía seguir saciando sus más raras necesidades. Ahora tenia que andarse con más tiento, lo que su otra personalidad resolvió alquilando otra casa y abriendo una cuenta de banco a nombre de él fúrico pisador.
En fin, parece que la vida de Jekyll no tenia mucha acción y debido a eso se entrego a todo un planteamiento filosófico que proponía todo un nuevo mundo en el que, jurídicamente, todos tuviesen dos personalidades, ¡vaya que tenia imaginación el desgraciado!. Poco falto para que propusiera que todos nos encerráramos en un hotel y que viviéramos un linda utopía en la que existiera el pleno empleo y todo fuesen felices. ¡JA!
Después, se le ocurre matar a un miembro de la cámara de lores -imaginate- una acción que vista por una criada lo echaría todo a perder. Así, Utterson que era abogado, se dio a la casa del ignoto durante un tiempo por toda Londres, tiempo en el que Jekyll decidió no seguir bebiendo su mejunje que lo hacia desinhibirse y , entonces, volver a la vida social, una buena forma de despistar ¿no lo crees?.
Bueno, para mi esta es una buena historia planteada por Stevenson y opino que pronto, quizá, leeré algún otro libro de él, no se, quizá algo de piratas o para lo que me alcance o me encuentre por la red.

domingo, 13 de junio de 2010

El escarabajo de oro

Esta vez, voy a comentar un libro que me parece muy interesante, es una historia de tesoros con un toque de misterio que te hace seguir leyendo hasta que sin darte cuenta llegas al final y te quedas con un buen sabor de boca tras haber leído una buena historia.

Este libro es del autor de “el cuervo”, “conversación con una momia”, “el gato negro” y “el corazón delator” que como su gran cantidad de historias se público en un diario en su apoca.

El relato, trata sobre un tesoro que es encontrado por una persona, que atraviesa por una mala racha económica, y que tras visitar un naufragio encuentra un dije con forma de escarabajo envuelto en un papel, que mas tarde conoceremos como el mensaje cifrado que guía al curioso, William Legrand, a el lugar en el que se encuentra un tesoro.

Es interesante el momento en el que William Legrand narra como encuentra una calavera pues es a través de una excursión que lo lleva a la cima de una montaña y con un catalejo es capaz de divisar un punto blanco que es la calavera que revela donde esta el tesoro. Comentar que el sirviente “Júpiter” nunca lo deja sólo, es un aspecto con el que uno puede identificarse ya que siempre existe la necesidad de hacer cosas a solas y máximo cuando se trata de gente con el horizonte algo reducido.

Mientras estaba leyendo en lo único que pensaba, cuando sacaron el tesoro, era en que era mejor usar una carreta para trasladar el tesoro, cosa me hubiese resultado mas fácil si yo hubiera encontrado el tesoro, pero como no soy Edgar Allan Poe y no he estado en esa situación, mi gran capacidad de resolución de problemas no pudo ayudar en el cuento. De cualquier forma es interesante leer como trasladan el tesoro y lo reparten en casa de William Legrand.

En fin, el cuento termina en un compilado de los hechos que devela todo el misterio al rededor del gran hallazgo.

Desde mi punto de vista me parece una buena historia para estimular la imaginación y para comprender como es el descifrado de mensajes ocultos por caracteres repetitivos, pues algunas veces es necesario saber hacer eso en tests de CI.


El aleph, http://www.elaleph.com/libro/El-escarabajo-de-oro-de-Edgar-Allan-Poe/423753/
El escarabjo de oro, Wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/El_escarabajo_de_oro

lunes, 31 de mayo de 2010

Robótica

Los robots son algo que ha fascinado a las personas desde hace mucho tiempo, es decir, la posibilidad de poder crear algo que se dedique a tareas que resulten monótonas para los humanos resulta realmente interesante. Así, desde la edad media a habido intentos por crear maquinas autónomas que a través de poleas y engranes logren emular el movimiento de un humano. Muchos escritores han realizado trabajos sobre este tipo de maquinas, la mayoría de las veces con una visión muy avanzada de lo que se ha podido hacer hasta el momento, es interesante poner en contexto al escritor y lo que pudiera haber sido su vida para llegar a conjeturas tan interesantes con respecto del desarrollo de la humanidad.
Los robots en la empresa
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española lo define como “Maquina o ingenio electrónico programable, capaz de manipular objetos y realizar operaciones antes reservadas solo a las personas”. Sabiendo esto se puede conjeturar el por que a raíz de la Revolución Industrial vemos cada ves mas a robots trabajando con los humanos en la manufactura de automóviles, televisiones, computadoras y algunos otros aparatos.
Isaac Azimov plantea problemas que posiblemente pudieran suceder si se diera más valor al trabajo que pueden desempeñar los robots. En su libro “Yo robot”, publicado en 1950, menciona problemas con sindicatos, no hay que olvidar que en ese momento estaba de moda la URSS y que se estaba dando difusión a los derechos de los trabajadores por movimientos comunistas, aunado a la guerra fría.
La disciplina
El termino robótica es definido por la Real Academia de la Lengua Española como la “Técnica que aplica la informática al diseño y empleo de aparatos que, en sustitución de personas, realizan operaciones o trabajos, por lo general en instalaciones industriales” lo que me hace darme cuenta de que la finalidad de la existencia de robots es mejorar la calidad de vida de la humanidad para lograr expandir nuestro conocimiento a áreas mas especializadas.
Lo real
Actualmente, parece posible llegar en cierto momento a ver el tipo de robot que plantea Azimov en su novela “Yo Robot”, actualmente ya se ha logrado emular el cerebro de un gato por medio de una computadora y se a creado un chip de silicio diseñado para funcionar como un cerebro humano. Existe un robot en el reino unido que tiene un cerebro de rata que recibe pulsos electricos por medio de bluetooth y los científicos lo usan para aprender como combatir enfermedades neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer.
El desarrollo en biomedicina es interesante, pues facilita encontrar una forma de curar enfermedades y poder ofrecer métodos de rehabilitación en el caso de perdida de extremidades.
Recientemente se ha podido sintetizar un genoma para controlar las células, esto, por científicos del Instituto J Craig Venter en Maryland. Ellos interpretan que es como tener software cargado en una célula y con su desarrollo hablan sobre moldear el comportamiento de las células según les convenga.
Todos estos comentarios forman parte de tecnologías emergentes, esto quiere decir que es solo un atisbo de lo que se esta haciendo para poder lograr avanzar en el desarrollo de tecnología capaz de simplificar nuestras vidas.
Ciencia ficción
Azimov, tiene varios libros entre ellos “Yo Robot”, “Homo videns” y otros. En el primero habla sobre la humanización de los robots y en verdad parece que era muy entusiasta con respecto de lograr hacer que un robot se comportara como un humano, en su libro pone situaciones en las que los humanos hablan con los robots como si fueran otros humanos. Cosa que actualmente es muy difícil hasta para el SAM de microsoft, ya que hay que ser concreto en las ordenes que se le dictan al ordenador para que puedan ser interpretadas, pero aun creo que es posible alcanzar el nivel planteado por Azimov. Azimov, plantea un conjunto de reglas lógicas por las que deben guiarse los robot estas son:
  1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Durante toda la novela de “Yo Robot” se plantean diferentes problemas con respecto de estas tres leyes y de como los humanos, dotados de nuestra capacidad de comprensión y solución de problemas llegamos a controlar todas las situaciones. El libro cuenta como va evolucionando la robótica en el mundo, imaginado por Azimov, y como llega hasta el punto en el que los robots se convierten en humanoides para, por último, tomar control de la economía y la evaluación de la viabilidad en el desarrollo de nueva infraestructura siendo, entonces, la raza humana una carga para la evolución de dichas obras que sin duda beneficiarían a la humanidad.
Los últimos capítulos del libro son, a mi punto de vista, los mas interesantes, ya que, si bien el libro trata sobre como los humanos, posiblemente, enfrentarían situaciones difíciles con robots inteligentes, los últimos capítulos hablan sobre como no le gusta al ser humano ser engañado, lo que es gracioso pues los humanos gobiernan sus vidas con muchos dogmas.
A modo de conclusión, creo que este libro es un buen material para imaginar el como se puede lograr una sociedad compartida por humanos y robots. Opino que es un libro que junto con otros libros de ciencia ficción sirve para entretener y que deberíamos poner mas atención en como interpretamos nuestra realidad.


Fuentes
“Robótica Manipuladores y robots móviles”, Anibal Ollero Baturone, Marcombo S.A.
“Robótica”, Jhon J. Craig, Prentice Hall
“Robot con cerebro de rata”,http://www.tecmente.comuf.com/?p=1083
“Contruyendo un cerebro en un chip de silicio”, http://www.technologyreview.com/es/read_article.aspx?id=306
“Un genoma sintetico capaz de reiniciar células”, http://www.technologyreview.com/es/read_article.aspx?id=1239&pg=1